La ductilidad del acero permite moldearlo en varias formas y tamaños sin comprometer su resistencia.Esta flexibilidad permite diseños arquitectónicos innovadores y adaptabilidad a diversos requisitos de construcción.
Resistencia a los factores ambientales.
Las estructuras de acero son altamente resistentes al moho, la podredumbre y la corrosión (cuando se tratan), asegurando una larga vida en diversos climas y condiciones.
Resistencia al fuego y a las plagas
El acero es incombustible y resistente al fuego,lo que mejora la seguridad.Además, es impermeable a plagas como las termitas,que pueden dañar las estructuras a base de madera.

